Tuesday, April 11, 2006

Vuelven los instantáneos: sólo porque mi vida coge forma de nuevo

Tengo a Schiller sobre mi espalda. Y no como un gran peso que intento quitarme de encima, sino como aquellas maletas de camping que por más cosas que tengan adentro, por más que sepamos que no podemos con ella, tienen una energía especial que permite cargarlas. Creo que se debe porque el paseo se reduce a esa maleta. Por más que no quiera, en Schiller está mucho de lo que he hecho, inclusive este viaje de vuelta.

Vuleven las clases de italiano... no se deja la fotografía, me alejo de la digital y tengo un reencuentro con la paciencia y la camara análoga. Que rara es la espera del rollo revelado... y que cara, también.

... se me había olvidado la sensación de despertar en la cama de otro. Y sí, que bueno es eso. Y no es que esté tragada, simplemente es la sensación de despertar en los brazos de otro y, aún mejor, dormir bien. Escribo esto porque sé que él jamás lo va a leer, al menos no por ahora y como mi blog se convierte cada día más en un diario personal, tan personal que a veces creo que sólo yo lo estoy leyendo, repito: "que rico es despertar en los brazos de otro". Trataré de no rayarme. tal como se lo prometí. tal como me lo prometí. Y de vuelta Que rico es despertar en los brazos de Otro.