Saturday, June 10, 2006
Saturday, May 27, 2006
Desde hace mucho tiempo he intentado no escribir algo que tenga que ver directamente con política. Mis opiniones, al menos las escritas, se diluyeron por un cansancio de muchas cosas -entre ellas el país- en un viaje que hasta ahora me estoy dando cuenta fue una muy buena manera de escape, al menos por un pequeño lapso; por otro lado, me resguarde en una actitud en la que todavía creo firmemente, en la que estoy trabajando y la cual hizo que surgiera un proyecto para generarle un espacio en la ciudad: toda intervención –actividad- artística es de por si política. Creo ciegamente en esto, creo que el arte no necesita explicitarse políticamente para convertirse en un recurso para ello. Este tiene un poder implícito de transformar el individuo, y, el individuo es lo que hay que recuperar, lo único que no podemos olvidar. Sólo por ello creo (en el modo más fuerte de su acepción) que él es el único modo “legitimo” (odio usar esa palabra) de resistencia. Aún así, hoy me cuesta callarme, y, desde mi posición individual, diré algo.
La llegada a mi país hace un par de meses me abrió los ojos de una manera brutal, no sólo veía los cerros orientales de modo distinto (todavía no me deja de sorprender) sino cosas que antes consideraba como normales ya no lo son: la ciudad está mucho más insegura, he presenciado unos de los atracos más agresivos sin poder hacer absolutamente nada, porque sí es cierto que el miedo te congela, y he sido “victima” de otros dos -pequeños y tontos, como los solía llamar antes-… esto sin contar con el “chalequeo” que sufrí el primero de mayo cuando salí a tomar las fotos.
Cuesta aceptarlo pero Colombia ya no es la misma en la que crecimos. Nos han dicho que somos hijos de la violencia, que la mayoría de nuestra generación recuerda, ya sea un simulacro o la explosión de alguna bomba a finales de los 80 y principio de los 90, que por lo menos conocemos a alguien que conoce a alguien que han secuestrado, asesinado u desparecido, y, como consecuencia estamos acostumbrados a vivir en país en guerra. A pesar de eso, en este momento existe, al menos en mí, cuando camino en las calles otro tipo de miedo el cual yo nunca había experimentado. Ya no me siento “segura” como antes, ya hay muchos que se convierten en enemigos; aún así, intento esconderlo y salgo como si nada, o mejor, como siempre. Las calles han cambiado.
Me pregunto si ésta es la tal seguridad democrática de la cual tanto ha pregonado Uribe. De pronto sí se han reducido los secuestros de pequeños y grandes empresarios que viven en las ciudades y que les encanta bajar a sus fincas los fines de semana. Pero también es cierto que hay una ONG que dice que en estos cinco meses hay más de 300 desaparecidos entre líderes comunales y gente del sindicato en Ciudad Bolivar, cuando la policía dice que no se ha reportado ni uno solo. Esto, entre otras cosas que no se pueden negar: la masacre entre militares la semana pasada en Jamundi que fue denominaba por la fuerza pública como un error estratégico, me dice ahora más que nunca que las cosas no andan bien y que ya nos empiezan afectar. También hay paro judicial desde hace dos semanas y más de un proceso está retrasado en los juzgados, esto, jugando un poco con pretensiones de adivinación, me imagino, que producirá hacinamientos en las cárceles y, en un futuro, pequeños motines que generarán disturbios un poco más grandes. A raíz de ello, un nuevo miedo en las calles. Claro, esto son apenas unos hechos que por ahora menciono… hay mucho más.
Hubo un tiempo en el que yo creía en la abstención política. Ya no me acuerdo de mis razones. Conozco mucha gente que todavía cree en ello. No he preguntado porqué. Sólo me parece que la situación del país no está para abstenerse, mañana el voto será un herramienta para decidir algo o contra algo. Yo lo voy a hacer porque en un año no quiero pensar que no hice todo lo que yo podía, obviamente dentro de mis posibilidades, para que la situación cambiara.
Por otro lado: Para todos mis amigos que no viven acá: sólo necesitan el pasaporte y un consulado cercano.
La llegada a mi país hace un par de meses me abrió los ojos de una manera brutal, no sólo veía los cerros orientales de modo distinto (todavía no me deja de sorprender) sino cosas que antes consideraba como normales ya no lo son: la ciudad está mucho más insegura, he presenciado unos de los atracos más agresivos sin poder hacer absolutamente nada, porque sí es cierto que el miedo te congela, y he sido “victima” de otros dos -pequeños y tontos, como los solía llamar antes-… esto sin contar con el “chalequeo” que sufrí el primero de mayo cuando salí a tomar las fotos.
Cuesta aceptarlo pero Colombia ya no es la misma en la que crecimos. Nos han dicho que somos hijos de la violencia, que la mayoría de nuestra generación recuerda, ya sea un simulacro o la explosión de alguna bomba a finales de los 80 y principio de los 90, que por lo menos conocemos a alguien que conoce a alguien que han secuestrado, asesinado u desparecido, y, como consecuencia estamos acostumbrados a vivir en país en guerra. A pesar de eso, en este momento existe, al menos en mí, cuando camino en las calles otro tipo de miedo el cual yo nunca había experimentado. Ya no me siento “segura” como antes, ya hay muchos que se convierten en enemigos; aún así, intento esconderlo y salgo como si nada, o mejor, como siempre. Las calles han cambiado.
Me pregunto si ésta es la tal seguridad democrática de la cual tanto ha pregonado Uribe. De pronto sí se han reducido los secuestros de pequeños y grandes empresarios que viven en las ciudades y que les encanta bajar a sus fincas los fines de semana. Pero también es cierto que hay una ONG que dice que en estos cinco meses hay más de 300 desaparecidos entre líderes comunales y gente del sindicato en Ciudad Bolivar, cuando la policía dice que no se ha reportado ni uno solo. Esto, entre otras cosas que no se pueden negar: la masacre entre militares la semana pasada en Jamundi que fue denominaba por la fuerza pública como un error estratégico, me dice ahora más que nunca que las cosas no andan bien y que ya nos empiezan afectar. También hay paro judicial desde hace dos semanas y más de un proceso está retrasado en los juzgados, esto, jugando un poco con pretensiones de adivinación, me imagino, que producirá hacinamientos en las cárceles y, en un futuro, pequeños motines que generarán disturbios un poco más grandes. A raíz de ello, un nuevo miedo en las calles. Claro, esto son apenas unos hechos que por ahora menciono… hay mucho más.
Hubo un tiempo en el que yo creía en la abstención política. Ya no me acuerdo de mis razones. Conozco mucha gente que todavía cree en ello. No he preguntado porqué. Sólo me parece que la situación del país no está para abstenerse, mañana el voto será un herramienta para decidir algo o contra algo. Yo lo voy a hacer porque en un año no quiero pensar que no hice todo lo que yo podía, obviamente dentro de mis posibilidades, para que la situación cambiara.
Por otro lado: Para todos mis amigos que no viven acá: sólo necesitan el pasaporte y un consulado cercano.
Wednesday, May 24, 2006
Hoy, cuando al fin me despido, me doy cuenta que lo he hecho millones de veces. Yo sé que suena un poco loco, pero, por alguna razón, lo voya extrañar. Que video.
Tuesday, May 23, 2006
Monday, May 22, 2006
Reencuentro con Luisa
Uno de los pocos recuerdos que guardo de mi paso por el colegio italiano, hasta segundo de primaria, es mi mejor amiga. Luisa la del pelo amarillo, la niña con la que todos querían jugar y, sobretodo, la que decidía quien entraba a su grandioso círculo. Nuestra amistad se volvió más fuerte por las clases de gimnasia olímpica que tomábamos los miércoles después del último timbre. Yo, a eso de las 3 y 30, por alguna razón, esos días salíamos temprano, iba a jugar a la casa de ella. Recuerdo una casa gigante y blanca con una especie de parque privado esperando que fueran las 5 de la tarde, hora en que mi mamá me recogía. Hace poco encontré una foto en la que las dos aparecíamos con una truza azul y una rosa en la mano en el gimnasio o la palestra del colegio. Teníamos una sonrisa gigante con sabor a triunfo, seguramente era nuestra primera presentación. Al siguiente año me retiraron del italiano y yo perdí todo rastro de ella, sin embargo conservaba un cierto malestar cuando recordaba nuestra amistad.
Hace un tiempo, tomé un curso en una universidad diferente a la mía, un curso que decía llamarse Mirar por Bogota, y, que de una u otra forma, nos hacia recorrer nuestros pasos por la ciudad. A mitad de semestre la vi entrar. Sí, estoy segura, era Luisa Ambrossi. La misma. Mucho más grande pero con la misma expresión de círculo privado. Le pregunte a una amiga el nombre de ella y me lo confirmó inmediatamente: Luisa Ambrossi estudiante de artes que acababa de llegar de Italia. Es día no la saludé por mas de que no pude quitarle los ojos de encima. Más que alegría lo que me generó fue un malestar de algún recuerdo que todavía no lograba ubicar… semanas después, en una caminata que hacíamos a Suba, ella se me acercó y me preguntó si yo era Ximena. Empezamos a hablar, notamos que nuestra vida desde los 8 años no había sido tan distinta reiterándome más de una vez lo mucho que yo había cambiado. Yo a ella, la veía igual. Le pregunté si recordaba la última vez que nos habíamos visto y me contesto que sí, pero que ese día, a diferencia de otros, no habíamos podido jugar. Apenas empezó a relatarlo recordé todo: al igual que todos los miércoles fuimos a su casa después de clase, minutos más tarde, mientras estábamos en el columpio, me dijo que tenía una cita con el doctor, dejándome a mí, sentada, sola, al frente de esa casa blanca e inmensa en un parque que nunca había visto tan grande, esperando que llegara mi mamá. Obviamente no quede “desamparada”, la empleada estuvo a cargo de mí preguntándome si quería las onces o si quería jugar en el cuarto de la niña Luisa. Yo estaba furiosa, lo sentí como si fuera una pequeña traición. A nadie se le invita a jugar si no va a jugar con esa persona. Por alguna razón ese última día invalidó todos los anteriores. Apenas terminó de contarla, reviví todo lo que había sentido en ese instante, yo esperaba una disculpa, que me dijera que ella no sabía, cualquier cosa… que había esperado 15 años pera preguntarme si había sido la tarde más larga de mi vida. Pero a diferencia de eso, se rió, se rió de la misma manera que lo hizo15 años atrás cuando se despidió esa tarde. Al jueves siguiente yo no quería ni saludarla, por más irracional que fuera mi conducta me di cuenta que yo nunca pude perdonar esa pequeña traición. Cuando pequeños, vemos todo de manera mucho más exagerada.... y, hay cosas sobre las cuales nunca crecemos.
Tuesday, April 11, 2006
Vuelven los instantáneos: sólo porque mi vida coge forma de nuevo
Tengo a Schiller sobre mi espalda. Y no como un gran peso que intento quitarme de encima, sino como aquellas maletas de camping que por más cosas que tengan adentro, por más que sepamos que no podemos con ella, tienen una energía especial que permite cargarlas. Creo que se debe porque el paseo se reduce a esa maleta. Por más que no quiera, en Schiller está mucho de lo que he hecho, inclusive este viaje de vuelta.
Vuleven las clases de italiano... no se deja la fotografía, me alejo de la digital y tengo un reencuentro con la paciencia y la camara análoga. Que rara es la espera del rollo revelado... y que cara, también.
... se me había olvidado la sensación de despertar en la cama de otro. Y sí, que bueno es eso. Y no es que esté tragada, simplemente es la sensación de despertar en los brazos de otro y, aún mejor, dormir bien. Escribo esto porque sé que él jamás lo va a leer, al menos no por ahora y como mi blog se convierte cada día más en un diario personal, tan personal que a veces creo que sólo yo lo estoy leyendo, repito: "que rico es despertar en los brazos de otro". Trataré de no rayarme. tal como se lo prometí. tal como me lo prometí. Y de vuelta Que rico es despertar en los brazos de Otro.
Vuleven las clases de italiano... no se deja la fotografía, me alejo de la digital y tengo un reencuentro con la paciencia y la camara análoga. Que rara es la espera del rollo revelado... y que cara, también.
... se me había olvidado la sensación de despertar en la cama de otro. Y sí, que bueno es eso. Y no es que esté tragada, simplemente es la sensación de despertar en los brazos de otro y, aún mejor, dormir bien. Escribo esto porque sé que él jamás lo va a leer, al menos no por ahora y como mi blog se convierte cada día más en un diario personal, tan personal que a veces creo que sólo yo lo estoy leyendo, repito: "que rico es despertar en los brazos de otro". Trataré de no rayarme. tal como se lo prometí. tal como me lo prometí. Y de vuelta Que rico es despertar en los brazos de Otro.
Friday, March 24, 2006
Este es uno de esos papelitos que dejaba en una mesa de centro al lado de un colchón para evitar despedidas adioses adioses
Juan hace unos meses me dijo que yo ya me había ido de Colombia. es una de esas frases que yo ya no recuerdo cual era el contexto y mucho menos porque me la había dicho, hoy simplemente, mientras espero que sea un poco más tarde para que empiece algo que quiero desde hace mucho tiempo, retumba y sigue retumbando. yo ya me había ido de Colombia. punto.
hoy los extraño más que nunca, hoy no es que no esté en Colombia, claramente estoy no sólo porque cogí un avión casi 8 días atrás sino porque a pesar de repensar y reformular las razones por las cuales llegué acá, me reconcilié con unas montañas que aparecieron mas allá de ese cliche que declara que uno sí se emociona cuando re-conoce los cerros, sino también por esa cerveza y la torta de papa que me comí ayer en medio de una conversación con Manuel. él no podía creer que yo ya no estuviera bailando con unos puertorriqueños en NY… si Juan así era como él me veía… también se rió y dijo que no es que sea sueño americano sino que el problema es que es un sueño warholiano, ese del de la discoteca y el del museo. tiene razón, like always. en fin… por eso es que ya estamos cada más alejados de la academia, y yo dizque devolviéndome por ella… en fin, again….
Aquí llueve a mares, llueve en la mañana, por la tarde y en la noche, lo peor no es que no es una lluvia espantabobos sino que son aguaceros que pueden durar horas y horas…. me aburre…. No traje el gorro que me regaló la carola y cada vez que pienso en eso me acuerdo de ese pito en medio de un parque escondidas como llegando a la 42, te acuerdas carola? Cómo nos reímos esa vez, estábamos felices…
Extraño mucho simplemente porque me siento extraña acá. extraño esos viaje de tren con la nani, siendo colmplices todavía no sé de qué, o esos tragos de vodka que nos dejaban vueltas mierda, definitivamente tenías razón, aquí no existen esas aguas y yo no he superado la adicción a ellas. Aun así me rio…. me rio mucho… ahí les deje the brooklyn follies, léanlo… a mi me encantó.
Los extraño …. los quiero, a los tres…. a los del barrio… a ustedes….
Juan hace unos meses me dijo que yo ya me había ido de Colombia. es una de esas frases que yo ya no recuerdo cual era el contexto y mucho menos porque me la había dicho, hoy simplemente, mientras espero que sea un poco más tarde para que empiece algo que quiero desde hace mucho tiempo, retumba y sigue retumbando. yo ya me había ido de Colombia. punto.
hoy los extraño más que nunca, hoy no es que no esté en Colombia, claramente estoy no sólo porque cogí un avión casi 8 días atrás sino porque a pesar de repensar y reformular las razones por las cuales llegué acá, me reconcilié con unas montañas que aparecieron mas allá de ese cliche que declara que uno sí se emociona cuando re-conoce los cerros, sino también por esa cerveza y la torta de papa que me comí ayer en medio de una conversación con Manuel. él no podía creer que yo ya no estuviera bailando con unos puertorriqueños en NY… si Juan así era como él me veía… también se rió y dijo que no es que sea sueño americano sino que el problema es que es un sueño warholiano, ese del de la discoteca y el del museo. tiene razón, like always. en fin… por eso es que ya estamos cada más alejados de la academia, y yo dizque devolviéndome por ella… en fin, again….
Aquí llueve a mares, llueve en la mañana, por la tarde y en la noche, lo peor no es que no es una lluvia espantabobos sino que son aguaceros que pueden durar horas y horas…. me aburre…. No traje el gorro que me regaló la carola y cada vez que pienso en eso me acuerdo de ese pito en medio de un parque escondidas como llegando a la 42, te acuerdas carola? Cómo nos reímos esa vez, estábamos felices…
Extraño mucho simplemente porque me siento extraña acá. extraño esos viaje de tren con la nani, siendo colmplices todavía no sé de qué, o esos tragos de vodka que nos dejaban vueltas mierda, definitivamente tenías razón, aquí no existen esas aguas y yo no he superado la adicción a ellas. Aun así me rio…. me rio mucho… ahí les deje the brooklyn follies, léanlo… a mi me encantó.
Los extraño …. los quiero, a los tres…. a los del barrio… a ustedes….
Friday, March 03, 2006
Tuesday, February 28, 2006
y me encuentro en un lugar donde los domingos no parecen domingos y donde las alacachofas saben bien; y pienso que mi vida no puede ser de otra manera, y , que por eso, en un rato voy a regresar donde, de a poquitos, abandoné todo… pero no por siempre, ya que, al igual que diría cualquier canción: sólo me voy porque algún día regresaré. el rollo es que nunca te aclaran a donde.
Thursday, February 23, 2006
extractos de un sábado aún sin definir
la única pregunta que rondaba era qué se estaba tejiendo entre tanto silencio, si los dos sabíamos que aquello mata. lo que quiera decir eso. pero el silencio mata.
ella no pudo haberse sentido mas lejos. abrió los ojos y lo único que deseaba era dormir. lo extraño fue que cada vez que llegaba a ese momento, lo que algunos llaman vigilia, lo sentía a él. ahí.
Que extraño es abrir los ojos y recordar que lo primero que quisiste esconder fue la luz del sol. sí eran las seis de la mañana y por alguna razón, tanto tú como yo, quisimos olvidarlo, por alguna razón lo único verdadero, lo único autentico, era el deseo de negar que había que empezar un nuevo día.
Huevo revueltos. ¿cómo algo tan simple puede convertirse en una especie de acontecimiento? huevos revueltos. tal cómo pasó esa noche. no fue mas…. Simples huevos revueltos.
y como escribir algo meramente erótico si tu mismo sabes que no fue eso lo que pasó. reconócelo. el despertarte y encontrarte en manos de otro sin saber siquiera si querías estar ahí. eso es lo que te tiene molesta. y lo peor es que no te diste la oportunidad de desearlo. definitivamente eso lo que te tiene molesta. que tú también puedes hacer ese tipo de cosas. sin disfraces, así no quieras. así lo niegues.
ella no pudo haberse sentido mas lejos. abrió los ojos y lo único que deseaba era dormir. lo extraño fue que cada vez que llegaba a ese momento, lo que algunos llaman vigilia, lo sentía a él. ahí.
Que extraño es abrir los ojos y recordar que lo primero que quisiste esconder fue la luz del sol. sí eran las seis de la mañana y por alguna razón, tanto tú como yo, quisimos olvidarlo, por alguna razón lo único verdadero, lo único autentico, era el deseo de negar que había que empezar un nuevo día.
Huevo revueltos. ¿cómo algo tan simple puede convertirse en una especie de acontecimiento? huevos revueltos. tal cómo pasó esa noche. no fue mas…. Simples huevos revueltos.
y como escribir algo meramente erótico si tu mismo sabes que no fue eso lo que pasó. reconócelo. el despertarte y encontrarte en manos de otro sin saber siquiera si querías estar ahí. eso es lo que te tiene molesta. y lo peor es que no te diste la oportunidad de desearlo. definitivamente eso lo que te tiene molesta. que tú también puedes hacer ese tipo de cosas. sin disfraces, así no quieras. así lo niegues.
Friday, February 17, 2006
… de hoy sólo queda la imagen de un libro tirado en el piso olvidado por aquel que empezamos ayer, ese que nos habla en otro idioma y de otra ciudad…. de ese que nos toca fotográficamente.
Sí lo estoy leyendo… The Brooklyn Follies llegó, y, sobre él, sólo quiero decir algo en imágenes. imágenes de acá.
….estoy feliz, extrañadamente feliz
Sí lo estoy leyendo… The Brooklyn Follies llegó, y, sobre él, sólo quiero decir algo en imágenes. imágenes de acá.
….estoy feliz, extrañadamente feliz
Thursday, February 09, 2006
…y hoy encuentro esta página en blanco. después de un día sabiendo que he debido escribir más cosas que las que he dicho, intento decir todo lo que quede en este momento, todo lo que sucede en esta especie de acontecimiento. sí es así: especie de acontecimiento –curada, como dicen los chilenos, digo y no digo que hoy estoy parada acá, en NY, en una ciudad que no conozco con la única lucha de saber quien soy, la de decir palabras que sean tan simples que hasta yo sea capaz de comprenderlas, esa lucha constante entre el abstraccionismo y la re-leída o realidad… esa lucha de que la estética no se reduce a esa palabra sino que todo, todo aquello, que has tratado en esta vida es la simple sensación de ese no poder mas, de ese no aguantar mas.
y sí, estoy curada después de cuatro tragos en una calle mas allá de la 168 porque tomaste el A y no el C, decisiones que se reducen simplemente a eso. decisiones a una parada de tren, que te dicen que estar en otra ciudad es compartir esa cosa que todavía no sabes que es, eso de pertenecer a lo que nunca fue tuyo porque fue un sueño y aun así lo dejaste y al mismo tiempo te viene encima.. a tu fututo, a lo que está escrito.
es tan difícil aceptar que algo no es, y cosas cómo que de pronto, mañana no te van a dar la visa que necesitas… y sentir qué es como esa canción, esa que escucho y que dice algo así cómo “is not how to be free”, sensación que te ahoga en este momento… sensación misma de estar borracha, de estar curada… sintiendo que duelen tus propias mentiras, tus propias cosas: lo que dejaste y lo que dejarás, lo que tu todavía no has sido porque simplemente no hay tiempo para eso… hoy te das cuenta que no hay tiempo para ser.. en ultimas, para ti…. no hay tiempo para escribir, porque todavía no sabes lo que es eso….
hoy es una de las borracheras mas honestas, es la única en la que te has permitido ser…. y es la única en la que te has permitido renunciar en un futuro -porque ni pasado ha existido… no quiero estar tan curada como este día, simplemente porque hoy todo, sin querer, se hizo claro: no sé donde estoy y ni sé que es lo quiero…. esa por ahora es mi borrachera. sin importar quien lo lee, soy, solamente yo quien lo escribe, ahora…
y sí, estoy curada después de cuatro tragos en una calle mas allá de la 168 porque tomaste el A y no el C, decisiones que se reducen simplemente a eso. decisiones a una parada de tren, que te dicen que estar en otra ciudad es compartir esa cosa que todavía no sabes que es, eso de pertenecer a lo que nunca fue tuyo porque fue un sueño y aun así lo dejaste y al mismo tiempo te viene encima.. a tu fututo, a lo que está escrito.
es tan difícil aceptar que algo no es, y cosas cómo que de pronto, mañana no te van a dar la visa que necesitas… y sentir qué es como esa canción, esa que escucho y que dice algo así cómo “is not how to be free”, sensación que te ahoga en este momento… sensación misma de estar borracha, de estar curada… sintiendo que duelen tus propias mentiras, tus propias cosas: lo que dejaste y lo que dejarás, lo que tu todavía no has sido porque simplemente no hay tiempo para eso… hoy te das cuenta que no hay tiempo para ser.. en ultimas, para ti…. no hay tiempo para escribir, porque todavía no sabes lo que es eso….
hoy es una de las borracheras mas honestas, es la única en la que te has permitido ser…. y es la única en la que te has permitido renunciar en un futuro -porque ni pasado ha existido… no quiero estar tan curada como este día, simplemente porque hoy todo, sin querer, se hizo claro: no sé donde estoy y ni sé que es lo quiero…. esa por ahora es mi borrachera. sin importar quien lo lee, soy, solamente yo quien lo escribe, ahora…
Wednesday, February 08, 2006
Monday, February 06, 2006
hoy llego, me siento, me preparo algo de comer, cansada de nada y de todo y lo único que pienso es que a veces, al igual que hoy a las 11 de la noche después de un día, de una semana, de un mes y si acaso de toda la vida quiero cambiar de piel. y me doy cuenta que no ha sido otra cosa que un permanente intento frustrado de ponerse un disfraz del cual tú seas el único conciente de eso. y… seguir -no engañando sólo cambiando de piel.
Thursday, January 26, 2006
El mejor regalo que te puede hacer un libro es llevarte a otro libro, una lectura no es completa si no susurra otro rumbo, y ello, tal como las casualidades de la vida, no se nos imponen sino que las escogemos. Somos nosotros quienes decidimos si las escuchamos o no, en últimas si las seguimos. así es, porque la vida es una carrera detrás de los que se nos…..-presenta, tal vez.
( en fin….)
Odio ponerme así de abstracta, odio no poder decir con palabras simples, que hoy camino al trabajo, a eso de las once de la mañana, lloré porque mientras leía a Brice Echenique me di cuenta de ello. Me di cuenta que el encanto por esas tres frases lo tenia desde hace tiempo. Potencialmente me lo había dado él.
¿Qué será este cuento mio por la literatura peruana?
( en fin….)
Odio ponerme así de abstracta, odio no poder decir con palabras simples, que hoy camino al trabajo, a eso de las once de la mañana, lloré porque mientras leía a Brice Echenique me di cuenta de ello. Me di cuenta que el encanto por esas tres frases lo tenia desde hace tiempo. Potencialmente me lo había dado él.
¿Qué será este cuento mio por la literatura peruana?
Wednesday, January 25, 2006
y me levanto en una mañana que parece igual a todas las mañanas y me doy cuenta que mi vida no ha sido mas que recuerdos, recuerdos de nuestros recuerdos y, también, los no recuerdos de cómo éramos antes de nuestros recuerdos. en otras palabras, no es otra cosa que una recolección de recuerdos inventados
Sunday, January 15, 2006
… hoy escribo en medio de este viaje, en un pueblo entre Boston y New York llamado Hartford, nombre que me hace dudar un poco -en serio- si tome la ruta adecuada. Hoy a las 3: 45, ya son las 7:45, salí de NYC rumbo a esa ciudad más fría, y, por primera vez, tomo (en este caso) un bus, con la plena seguridad que los siguientes tres días no pasará absolutamente nada. Días atrás fui a DIA, uno de los museos más, cómo decirlo, encantadores ¿de pronto? que me he encontrada en este viaje. En medio de un pueblo, de esos en los que no hay más de veinte casas que desde 1920 (¿?) rodeaban una fábrica gigante de la Nabisco (ahora es la instalación de DIA) le da al museo una especie de aura, de magia, de ese no sé qué que nos gusta crear. Y aquí, tal como creo que lo dijo Benjamín, la travesía, un viaje a ese lugar inimaginado, es aquella que te encanta y que te sorprende… y era de eso de lo que quería hablar hoy, pero cómo siempre me voy saltando por las tangentes… Para llegar a DIA tuvimos que estar en un tren por lo menos dos horas, y ahí al igual que ahora, me puse a pensar en la gracia que trae mirar por la ventana. La ventana del tren, la ventana del carro, la ventana del avión, es un marco especial que te da conciencia de estar viajando, de estar atravesiando.
Otra de las cosas que me acordé, y, últimamente no sé porqué las lecturas que he hecho están cobrando sentido y pasajes de ellas se están convirtiendo en imágenes y en visiones, fueron escenas de ciertos libros que transcurren en el momento de la travesía, generalmente en un tren; y así llegó a mi mente H. Castorp (¿?) cuando miraba por la ventana. Él ni se imaginaba, claro que intuía, lo que pasaría en la montaña; me acuerdo tanto que una de las pocas cosas que reafirmaba era la fecha inaplazable de su regreso –y, ahora sé que tanta reafirmación no es más que pura negación. Es grandioso, con ello me di cuenta que los libros no son otra cosa que los recuerdos que formamos de ellos (pero eso sería tema de otro post) y también que sólo en el momento de atravesiar, se viaja. Y en la travesía sólo se mira por la ventana. Que sensación tan rara, ya no somos nosotros los mirados sino los que miramos, ese debe ser el encanto del viaje, cambio de perspectiva, cambio de espectador.
Por otro lado, los puentes de New York y Stevie Wonder me hacen feliz.
Otra de las cosas que me acordé, y, últimamente no sé porqué las lecturas que he hecho están cobrando sentido y pasajes de ellas se están convirtiendo en imágenes y en visiones, fueron escenas de ciertos libros que transcurren en el momento de la travesía, generalmente en un tren; y así llegó a mi mente H. Castorp (¿?) cuando miraba por la ventana. Él ni se imaginaba, claro que intuía, lo que pasaría en la montaña; me acuerdo tanto que una de las pocas cosas que reafirmaba era la fecha inaplazable de su regreso –y, ahora sé que tanta reafirmación no es más que pura negación. Es grandioso, con ello me di cuenta que los libros no son otra cosa que los recuerdos que formamos de ellos (pero eso sería tema de otro post) y también que sólo en el momento de atravesiar, se viaja. Y en la travesía sólo se mira por la ventana. Que sensación tan rara, ya no somos nosotros los mirados sino los que miramos, ese debe ser el encanto del viaje, cambio de perspectiva, cambio de espectador.
Por otro lado, los puentes de New York y Stevie Wonder me hacen feliz.
Saturday, January 07, 2006
Spanglish
… tenia miedo porque él era un “gigolo boricua” y ella era una simple americana. Él, con un cierto dejo de acento, la llamaba así: “mi gringa”; hablaba perfecto ingles, cosa que en su familia pudieron difícilmente reconocer -entendible era hijo de inmigrantes y ellos todavía pensaban que su ciudad pertenecía a alguien. En el tren se veía nerviosa, le cogía la mano, lo buscaba y trataba de quererlo, él le decía que no hiciera eso, que se parecía a su abuela que cada vez que lo veía lo cogía a besos. Él era todo un boricua y ella ni siquiera pudo entender lo que quiso decir. Ni esperar la reacción, porque ella, a pesar de su inseguridad, sabía que así él lo negara con sus cejas depiladas, la ropa negra y de estilo, había una barrera que los separaba. Ella era tímida y él no. ella notaba que yo los miraba y él apenas pensaba que yo le coqueteaba. No era eso…era la sensación de que el spanglish sí existe, él tratando de negar su idioma, su raíz, su no-acento, y ella queriendo saber qué era lo que no le permitía entenderlo. Eso es spanglish, una unión imperceptible en la mitad de un viaje entre la 42 y la 51.
Crónicas no tan newyorkinas
....en la búsqueda de algo con que vivir:
1. Se debería llamar experiencia de vida no hoja de vida
“Catering”
Quien le dice a uno que no es suficiente experiencia servir a toda la familia (incluyendo primos, abuelos, novias y novios respectivos, algunos ex, suegros, en fin, hasta vecinos) en las navidades, año nuevo, el día del padre, de la madre, los cumpleaños, etc… (todas las 50 fechas celebradas en Colombia). Quien lo haya vivido sabe lo que es estar en una comida familiar. Claro que tengo experiencia como mesera. De hecho, de banquetes: he trabajado casi por 10 años en Servicio de Banquetes Familiares no Registrados y no Remunerados.
A la pregunta: “Eres persuasiva con los clientes, eres capaz de vender algo? Eres arriesgada en las ventas?” Claro que sí. Mi negocio de brownies en el colegio prosperó por unos cuantos años… hasta que me cogieron. Negocios clandestinos, que llaman.
Relacionista pública: No era eso lo que hacia en los últimos semestres en la revista de la Universidad (qué el regateo de la cerveza, qué la búsqueda del sitio, qué la organización del evento, qué la publicidad). Y si eso no es suficiente, que más experiencia que ir hablar con todas las secretarias para arreglar un problema de la universidad.
1. Se debería llamar experiencia de vida no hoja de vida
“Catering”
Quien le dice a uno que no es suficiente experiencia servir a toda la familia (incluyendo primos, abuelos, novias y novios respectivos, algunos ex, suegros, en fin, hasta vecinos) en las navidades, año nuevo, el día del padre, de la madre, los cumpleaños, etc… (todas las 50 fechas celebradas en Colombia). Quien lo haya vivido sabe lo que es estar en una comida familiar. Claro que tengo experiencia como mesera. De hecho, de banquetes: he trabajado casi por 10 años en Servicio de Banquetes Familiares no Registrados y no Remunerados.
A la pregunta: “Eres persuasiva con los clientes, eres capaz de vender algo? Eres arriesgada en las ventas?” Claro que sí. Mi negocio de brownies en el colegio prosperó por unos cuantos años… hasta que me cogieron. Negocios clandestinos, que llaman.
Relacionista pública: No era eso lo que hacia en los últimos semestres en la revista de la Universidad (qué el regateo de la cerveza, qué la búsqueda del sitio, qué la organización del evento, qué la publicidad). Y si eso no es suficiente, que más experiencia que ir hablar con todas las secretarias para arreglar un problema de la universidad.
Manejo de clientes en tiendas de ropa: cuantas crisis de ropa no he sobrevivido con todas mis amigas horas antes de salir a alguna fiesta. Estoy segura que ese tipo de cosas te dan demasiada experiencia.
Niñera: media hora semanal con mis primas de cinco años. Quien dice que no vale?
En fin… por ahi va mi hoja de vida. Cuando consiga trabajo les cuento a todos.
Monday, November 28, 2005
Por último
A quien le interese: Ximena se muda por un mes a NYC el 15 de Diciembre. Ximena está feliz por eso, piensa que podrá ser la parte más encantadora de su viaje... Ella vivirá en Brooklyn.
Subscribe to:
Posts (Atom)

