Thursday, June 03, 2004

Recuerdo los olores de esa noche....

Recuerdo los olores de esa noche, las luces y la música retumbando en mis oídos. Ya me había hecho la idea de no verte ese día, de que esa cita sin planear no fuera cumplida. Mi mirada se cansó de estar posada en la puerta esperándote. a ti, nunca logré conocerte. A ti, que en medio de ese desayuno del domingo me contabas tus planes futuros tratando de ahogar el millón de pensamientos que se me pasaban por la cabeza. Me dijiste como si nada que intentaste conocerme, que quisiste averiguar lo que yo pensaba de ti, de mí y de nosotros… yo se que nunca lo lograste, nunca te deje entrar. Me ahogue en cerveza, en el humo de los cigarrillos y en la música que por primera vez, sin ti, me transportaba a otro sitio, a mi sitio, solamente a mi, tu llegada se había frustrado y yo volví al cuerpo completo de esa noche en el sonido y en los demás, con todos, con ese centenar de personas que no sabían que yo te estuve esperando y que tu no llegarías. Eso creía yo. Eran las dos a.m y mi cansancio que generalmente se extendía a esa hora no aparecía, yo seguía en la rumba, en medio de esos colores y la cantidad de éxtasis extendido por la sala, el embale generalizado, una que otra botella tirada por ahí, miradas de cada individuo perdidas en un absoluto, todos , absolutamente todos ensimismados en sus propios videos. Esa era yo, me sentía completa, feliz….pero ella, la vida, es impredecible. de un momento a otro, en un rayo, yo sin querer… te apareciste con una sonrisa y con un brillo en los ojos que sólo tienes esos días. Yo en la esquina veía toda tu actuación, habías llegado y todos corrían a saludarte a invitarte a un trago, a ver la consola o simplemente a pedirte un favor, corrías en medio de esa muchedumbre que por momentos- y tu lo sabías- estaba sola contigo, yo cada vez más alejada era la que más cerca estaba… sin embargo tu no me veías, pensabas que mi cuerpo ya extenuado se había ido hace media hora, pero no, un amigo nuestro me señaló, tu me sonreíste y yo alce la cerveza tratando de saludarte, te acercaste , me abrazaste, ibas a decirme algo… y él apareció –que alegría volverlos a ver juntos, como en los viejos tiempos- yo me reí y le dije que ya nada era como antes, que todos habíamos cambiado y tomamos nuevos rumbos, que ya nada podía compararse con lo que vivimos hace unos años, me dijo que tenía razón pero que ese momento en medio del “brindis cervecero”, como solíamos llamarlo, era un momento congelado. Quizá lo sentiste también así porque intentaste darme un beso, inconcluso como pocos, no hubiera soportado esa despedida días más tarde en el aeropuerto, una que otra lagrima cayendo con el pretexto del smog del occidente de la ciudad. Te apartaste y te fuiste, no volviste a aparecer más que en medio de la música, de tu música, te escuché y te disfruté porque sabía que era la última vez. Tu te vas mañana, yo me voy pasado. me dijo: “bueno, como quiera…no hay ningún problema”… -“cuídese mucho”- como en aquellas primeras rumbas en las que lo conocí, me reí y le dije “ ci vediamo domani”, él sabe que tenemos una cita en otro país, en otro ciudad, en otro tiempo, seguramente en dos años.

1 comment:

eeio said...

beware of those dear. but remember peacefully.