Monday, March 21, 2005

Y yo que creía que los mitos estaban despareciendo

Todas las semanas centenares de personas se congregan en torno al oído de Leo Koop por una simple y bella razón: pedirle el milagrito del trabajo. Pensando que era apenas un mito urbano, es decir, que ya nadie iba al cementerio central a “susurrarle un favorcito” a este peculiar santo – no religioso sino empresarial (fue el fundador de Bavaria)- fui directo a su tumba para decirle algo al oído. Qué sorpresa me llevé cuando me di cuenta que no era la única, y, que el mito más que un mito, era una tradición.

1 comment:

JuanMapu said...

un milagro al fundador de Bavaria, es como pedirle algo al Baco colombiano. que buena idea!