Este ha sido un año un poco raro, no sé si es por la espera de un viaje que por más real que sea todavía sigue en el aíre, o, porque de una u otra manera todo lo que deseaba que se concretara sucedió como en un par de segundos. No sé si me hago entender: mi tiempo y el ritmo de todo está más acelerado que nunca. Es como la película que me vi ayer. De esas que son muy malas pero que te llegan, por alguna extraña razón, mucho más que otras: una mujer a punto de morir haciendo todo lo que había dejado de hacer por dedicarse a otras cosas, en fin… éramos como cinco personas en el teatro, matinée y al final sólo se escuchaba un especie de tristeza colectiva (gracioso, en serio sólo éramos cinco). Mauricio por fin está cobrando nombre propio (ya no lo menciono únicamente con la letra inicial: M, como siempre lo había hecho). Creo que es un indicio de que ya está olvidado, o al menos en proceso... aunque, siempre desearé un abrazo de él. El poner esto puede ser inconveniente para algo. Sin embargo, yo no tendría problemas con eso… sólo él, algo así como no asumir un no y sí negar un sí; le haría falta algo como lo de Bartebly, un poco de renuncia y de negación pero afirmándola, es decir, no olvidándola (algún día le daré ese libro, seguramente antes de irme). Nunca había escrito de manera tan literal pero que más da. Ya nada de eso importa.
Por otro lado, las cosas parecen funcionar por momentos. Aunque estoy muy feliz con lo de la revista y con todo lo de mi universidad, siento, por momentos, que no voy a aguantar, de pronto me ahogue en muchas cosas. Pero no importa, por momentos, verla impresa, o, por momentos, retomar todo lo Schiller, me hacen olvidar que estoy a punto de explotar. Claramente estoy más literal que nunca, si pensaba que esto era algo así como un diario aquí lo estoy confirmando.
He salido mucho con Juan, siempre he querido ir a cine con él – ni siquiera sé porqué no lo hemos hecho- yo creo que pronto iremos. Nuestras salidas siempre están inundadas de una u otra cerveza y conversaciones un poco extrañas, pero que él y yo sabemos que son ciertas. Es bueno estar con él porque sé que antes de irme, y, con el ritmo en el que ando últimamente, esas tardes que son muy cortas se prolongan de manera extraña y hacen que el tiempo se pare un poco, yo creo que él sabe a lo que me refiero, y sabe, que eso es bueno para mí. Lo único es que no hay que dejarse envidear, ninguno de los dos.
Estoy un poco de acuerdo con Alh y como ya no recibe comentarios me toca comentarle robándome a mí un poco de espacio. Convierto las letras rojas en blancas y azules porqué es mucho más fácil leerlas… sí Bogota está más atroz, y Schiller ve una conciliación moral/natural en el arte, y sí, eso se tiene que realizar en el plano político y sí y sí y sí y transmilenio no está tan mal como nos quieren hacer ver, aunque tampoco es tan bueno, y el roce siempre va a ser roce… en fin....
No fui a lo del primero de Mayo. Ese hubiera sido un mejor comentario.
Sunday, May 01, 2005
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1 comment:
me toco volver a bartleby el otro y sin quer hacerlo. Me lo llevaron a la sala de emergencia donde esperaba que me atendieran por un dolor de espalda un poco horroroso. Nada tenía sentido. Tengo en mi cartera es un libro de Truman Capote, y ver mi viejo Bartleby en ese lugar fue tan extraño. lei nuevamente hasta que comienza a describe al resto de los oficinistas. Por cierto recomiendo un ensayo de Deleuze sobre Bartleby.
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