Thursday, September 08, 2005

Entre instantáneos y espressos I

Lo que leo...
Sorpresivamente este ha sido un viaje alrededor de ciertas lecturas: de aquellas que traje y que están en proceso de defunción, de esas que están apareciendo, y, sobretodo de algunas que se quedaron allá.
Empezare por las ultimas porque ,creo, son las menos problemáticas. Extraño a Benjamin, pero en parte me alegra no haberlo empacado ya que me obliga a comprarlo. Ante todo quiero los Pasajes, pero si me llego a encontrar las cuatro iluminaciones y ese libro sobre romanticismo, no lo dudaría ni un segundo.
Hace mucha falta Ribeyro...
No traje muchas cosas pero si lo necesario. 2666 esta en las ultimas: nunca pensé que se pudiera decir que existe el trabajo culmen de un escritor. En 2666 se concentrara todo el recorrido literario de este chileno, se condensa todo Bolaño.... ¿como decirlo? la meta final.
Por otra lado, en Schiller, nostalgia, está cobrando otro sentido.
Estoy feliz, han aparecido muchas cosas. El dia antes de mi viaje MH me regaló, sin querer, la entrevista de bolsillo que BM y FT le hicieron a Derrida. Quería alejarme un poco de ese cuento, pero no se pudo... entre página y página desaparece mucha filosofía y aparece una biografía novelada.
...Juan me entregó en una especie de préstamo externo un libro llamado "Colombianos en Nueva York". Entre reportaje y reportaje he visto que esta ciudad no puede ser mas monstruosa que Bogotá, y, ademas, he recobrado el placer de leer aquello que llaman crónica. No hay nada mejor que encontrarse con una historia individual/ personal/ privada. Algo que yo estoy a punto de llamar periodismo intimo.... Me encanto, en todo el sentido de la palabra.

2 comments:

ludovia said...

Ribeyro te manda saludos. Dice que hace un poco de frío en Bogotá y se queja de que no lo he determinado, dice que es como si lo tuviera para mostrar y no le parece. Pero está contento. Le prometí que cuando acabe Sobre héroes y tumbas, un libro sobre estadística, otro de Política y Ecología y la Peste le pegaba una ojeada. Llamadas telefónicas y Matilda lo están acompañando. Que todo bien por haberlo dejado. Un abrazo.

JuanMapu said...

Es tabloide. Periodismo sin pretensiones. Un poder diferente.